Artículos de opinión, Unión Europea

La Unión Europea: pasado, presente y nuestro reto de futuro

Artículo publicado el 9 de mayo de 2016 en Neupic

Cada 9 de mayo, desde que en 1950 naciera el sueño de una Europa unida con el discurso pronunciado por Robert Schuman, los ciudadanos europeos celebramos la paz y la unidad de nuestro viejo continente. Me atrevo a afirmar que, 66 años después de la Declaración fundacional, el proyecto de los padres fundadores sigue vivo, tocado pero vivo. Porque los valores que lo inspiraron de paz, solidaridad y justicia son los mismos principios que deben cimentar la Europa actual.

Es innegable que hoy celebramos el Día de Europa con una Unión Europea más fragmentada y alejada de sus ciudadanos. Primero fue la crisis económica, que llevó aparejado el emergente auge de los populismos euroescépticos y eurófobos. Seguida de la dramática crisis humanitaria migratoria y de refugiados, así como de la inminente sombra de una posible salida de Reino Unido de la Unión Europea que han vuelto a poner en duda el futuro del proyecto europeo.

Europa ha sido capaz de superar su mayor crisis económica, pero no así la crisis social y de valores a la que actualmente nos enfrentamos. No se ha apostado por una Europa de esperanza, por una Europa que promueva la responsabilidad y la solidaridad. Y ello, inevitablemente, ha desembocado en la crisis de valores que estamos viviendo y que amenaza la continuidad del modelo social europeo.

A pesar de la coyuntura actual, no cabe duda de que la integración de la Unión Europea ha progresado desde ese célebre 9 de mayo de 1950. Muchos han sido sus logros, nuestros logros. La Unión se ha visto ampliada de seis a veintiocho Estados miembros. Los ciudadanos europeos han vivido en paz durante las seis últimas décadas. Se ha forjado un verdadero mercado interior único que sustenta nuestra economía, una moneda única, un estado de bienestar social, la libertad de moverse de un Estado a otro sin controles fronterizos, así como un alto nivel de cohesión entre las regiones europeas.

Celebramos este Día de Europa, treinta años después de la entrada de España en la entonces Comunidad Económica Europea. Desde aquel momento España supo ver la Unión Europea como una oportunidad. Y hoy, más que nunca, debemos seguir adoptando una mirada positiva hacia el proyecto europeo. No podemos negar que muchos han sido los beneficios tangibles obtenidos. Durante estas tres décadas como miembros del “Club europeo”, España ha recibido más de 150.000 millones de euros procedentes de la política europea de cohesión, siendo el principal receptor de ayudas en términos absolutos.

El Día de Europa, es un día para celebrar nuestra identidad europea, la de más de 505 millones de ciudadanos de la Unión Europea. Sin embargo, estamos hoy muy lejos de ese sentimiento de identidad europea. Los ciudadanos se alejan, no faltos de razón, de esta Europa insolidaria que construye muros y fronteras y amenaza diariamente el Acuerdo de Schengen y, por ende, la libertad fundamental de libre circulación entre países de la Unión, piedra angular y derecho esencial, mimbre de nuestro proyecto común.

Estoy convencida de que el mejor homenaje que se puede brindar a la construcción europea en el Día de Europa es que los Estados miembros expresen su firme compromiso con una Unión Europea y afianzar la irreversibilidad de nuestro proyecto común. Y ello en pos de los intereses de la Unión en su conjunto y en contra de los crecientes movimientos populistas y nacionalistas, euroescépticos y eurófobos. Acercar Europa a los ciudadanos y salvar las distancias entre los ciudadanos y las instituciones comunitarias.

Los que bien me conocen saben que siempre he apostado por la necesidad de comunicar una Europa en positivo. Sin embargo, no podemos mirar hacia otro lado. Ante la mayor tragedia humanitaria de refugiados que vive Europa tras la II Guerra Mundial, la Unión Europea no puede, ya no solo legalmente, sino moralmente, llegar a soluciones tan inhumanas e indignas como las que estamos viendo últimamente, ya que estaría propiciando la “deconstrucción” de nuestro proyecto europeísta edificado bajo los cimientos de la solidaridad y la integración. Valores que debemos recuperar si queremos seguir avanzando juntos en nuestro proyecto común y no queremos una involución en la construcción e integración europea.

En definitiva, los líderes europeos tienen la obligación de devolver la dignidad a Europa, eliminando las fronteras y los muros, recuperando nuestros valores y las libertades fundamentales que cimentan esta Unión. Así como volviendo juntos a los principios de paz, justicia y solidaridad que inspiraron hace 66 años nuestro proyecto común.
Read more at: https://neupic.com/articles/la-union-europea-pasado-presente-y-nuestro-reto-de-futuro
Copyright © THE WORLD PRESS PROJECT SL

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s